Invítenme otra vez, nubes
a su calma que colma esta alma mía
muy despacio como ustedes,
como camina la paz
sobre tan vasto espacio.
Llévenme a su ritmo:
tiempo de piedad, donde su ave
vuela, donde el viento suave su faz vivifica,
donde nubes solares donan belleza y
nubes lila proclaman un sueño.
Invítenme como antes, mi alma añora
tanta hospitalidad.