Saturday, December 25, 2010

Encarnación del Logos

La navidad es la celebración de la encarnación del Verbo, del milagroso e histórico momento en que nace en Belén. Es la gracia de un hermoso bebé, ¡ahora respira nuestra vida, en su exilio ha de sentir todo el peso de nuestra existencia!. Verdadero hombre: es también el Logos Increado que ha irrumpido en su propia creación. Y ha traido consigo, inevitablemente, la resurrección: el Creador es siempre fuente de vida.

Jesús, María, José: verdadera familia, faro universal, todo eso anuncia arriba la estrella de Belén. Tal será la noticia por los siglos.

Y en la plenitud de los tiempos, el pastor de los pastores, el señor de reyes y señores, ha nacido, entre nosotros...¿qué no lo saben?, ¡es el salvador de nuestra vida: es la vida misma!

Wednesday, December 01, 2010

Oaxaca, la incertidumbre y la esperanza

Y es que resulta inevitable: la ilusión, la incertidumbre, la esperanza o la angustia, siempre que hay transiciones de esta magnitud, sobre todo si se piensa que ha llegado la alternancia en el poder ejecutivo -después de 80 años- al estado de Oaxaca (México).

¿Qué será de nuestra amada Antequera? Oaxaqueños: es nuestro deber trabajar por la justicia, cultivemos virtudes que vivifiquen nuestra vida social. Ni en los agaves ni en las canteras: la esperanza, la posibilidad de cumplir con un cambio auténtico y edificante, reside en nosotros, en los que amamos a Oaxaca.

Tuesday, November 16, 2010

El Prat

Cómo no va correr la tinta, cómo no crecerá la literatura en los aeropuertos. La transitoriedad de la existencia, el tiempo, la coordenada, la vida perenne de quién viaja deveras. Su escenario cosmopolita, global, ideal atmósfera para contarlo todo o nada, entre más letras y un café. El aire que han conquistado los aviones infla de ese dejo etéreo y sobrenatural a la terminal de paso: a ese quiasma de destinos -y su interjuego de inicio y fin...; cuidado, que luego se cae el que pierde el piso.

Wednesday, November 10, 2010

A la salida de la cárcel

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compassa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso


Libro primero XXIII
Fray Luis de León

Se considera intitulado este texto de Fray Luis, por lo que el título "A la salida de la cárcel" algunos lo consideran espurio. Después de que le fue notificada su libertad, antes de salir de la carcel, dejó escritos en un pared estos versos, según un epígrafe tardío.

Sunday, October 17, 2010

Mandelbrot

EFE. WASHINGTON Lunes, 18 de octubre de 2010 - 04:00 h.

El matemático Benoît Mandelbrot, que acuñó el término geometría fractal y fue pionero en ese campo de las matemáticas, falleció el pasado jueves en Massachusetts a los 85 años, según informó ayer su esposa al diario The New York Times.

Aliette Mandelbrot dijo al rotativo que el matemático polaco y nacionalizado francoestadounidense padecía de cáncer de páncreas y falleció el jueves en la ciudad estadounidense de Cambridge.

El padre de la geometría fractal desarrolló sus ideas mientras intentaba determinar cuál era la longitud de las costas británicas, y logró aplicar sus conocimientos de las matemáticas a otras áreas, como el precio del trigo o también el crecimiento de los cerebros de los mamíferos.

Benoît Mandelbrot nació en Varsovia el 20 de noviembre de 1924 y se trasladó de niño con su familia a Francia. Durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, pasó sus días trabajando en el campo.

Posteriormente, Mandelbrot realizó estudios tanto en París como en EE UU, aunque fue en Francia donde recibió su doctorado, en 1952.

Autor de varios libros, el matemático Benoît Mandelbrot popularizó su obra también a través de una serie de charlas públicas y en 1958 comenzó una fructífera carrera con la empresa IBM hasta el año de su jubilación en 1987.

Catedrático en Yale

Tras su jubilación de la empresa IBM, Benoît Mandelbrot fue catedrático de matemáticas en la Universidad Yale, donde regresó de nuevo a la jubilación en 2005.

Mandelbrot también ocupó diversos puestos en el Pacific Northwest National Laboratory, la Universidad Lille Nord de Francia, el Instituto para Estudios Avanzados y el Centro Nacional de Investigaciones Científicas

Smarties: Mandelbrot Set

Mandelbrot Meets a Nova (Hi Res)

Sunday, October 03, 2010

Por las cuentas que nos tienen

Por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo

OVIEDO, sábado, 2 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje que ha escrito al comenzar octubre, mes del rosario, monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apostólico de Huesca y de Jaca.



* * *



Eso de contar lo llevamos todos dentro. Contar aquello que cuenta, contar las cosas o incluso las personas con las que podemos contar. No es un trabalenguas esto, sino que tiene su aquel, porque en torno a las cuentas cada uno de nosotros se sitúa y se retrata en la vida, dependiendo de aquello que asumimos, aquello por lo que a diario optamos, aquello que representa el latido de nuestra paz y esperanza o de nuestro miedo e insidia. ¿Contamos el bien que nos hace y nos une o contamos el mal que nos enfrenta y destruye?

Hay contadurías que calculan los modos y las maneras para el mal. Y ahí están las cuentas de los terroristas que calculan sus violencias, o los corruptos que calculan sus insolidarias fechorías, o los poderosos que calculan su permanencia en la prepotencia, o los frívolos que calculan lo superficial de sus tonterías. Cuántas industrias del mal calculan los réditos del poder, del tener o del placer en sus mercaderías. Las poltronas del abuso con todos sus nombres, los negocios que pasan por la droga, el tráfico de armas, la pornografía, y últimamente el negocio del aborto en donde se cobran a precio de la vida de los más inocentes el futuro truncado de quienes decidieron que no nacerían. Hay un largo etcétera en estas cuentas del mal, que tienen contables a sueldo para diseñar cuidadosamente la estrategia que les permita seguir en lo que están, caiga quien caiga, muera quien muera, pase lo que pase.

Al comenzar este mes de octubre, me ha venido este pensamiento de las cuentas, por la cuenta que nos tiene, al desgranar ese objeto piadoso que llamamos rosario que también tiene sus cuentas que contar. Podrá parecer que me he ido lejos en la reflexión, y que el aterrizaje en el santo rosario se hace forzoso cuando me he ido a esas alturas o bajuras que acabo de nombrar. Y sin embargo creo que ante tamaña provocación de las cuentas del mal, los cristianos debemos tener claras las cuentas del bien que nos llama. El rosario es una oración a María, muy querida en la tradición cristiana, que en este mes de octubre tiene una particular referencia por ser el mes dedicado a esta devoción. Lejos de ser una oración cansina, repetitiva, aburrida de tanto contar lo mismo en esas cincuenta cuentas que lo componen, se trata de una oración que tiene que ver con la historia que diariamente todos vivimos.

Sabemos que el rosario es una escuela de oración que nos permite mirar a esa primera y ejemplar cristiana que fue Santa María. Ella, tenga el traje del Pilar o el traje de la Santina, significa en nuestro camino humano y creyente una manera muy concreta de ver y vivir las cosas. Porque a través de las cuentas del rosario, vamos desgranando los momentos del cada día que tienen todas esas cosas: gozos, dolores, luces y glorias. Todo un abanico de matices que ponen nombre a nuestras alegrías, a nuestros llantos, a nuestras claridades y a la esperanza última que nos convida.

Si hay gente que lleva cuentas del mal y vive de éstas, los cristianos queremos mirar a María en su historia para llevar en la nuestra las cuentas del bien. Ya tengamos las sonrisas que nos alegran, o nos broten las lágrimas que nos acorralan, o se enciendanlas luces que en las cañadas oscuras nos iluminan, o nos asomemos con esperanza cierta a la gloria que nos ha sido prometida, nuestro camino concreto y real pasa por esa calle cotidiana que llamamos vida. Ahí están los misterios gozosos, los dolorosos, los luminosos y los gloriosos. En el rosario de la vida, llevemos bien llevadas las cuentas del bien.

Saturday, September 18, 2010

Mártires oaxaqueños

Mártires oaxaqueños

Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, mártires indígenas oaxaqueños.

"Estos hermanos nuestros indígenas oaxaqueños, hombres humildes y sencillos que dieron su vida por defender la fe con la fuerza del Espíritu Santo"
(Juan Pablo II)

Humildes hombres de raza americana
Celosos guardianes de la santa fe
que libremente han acogido, por encima
de la sangre, la raza o la tradición,
han preferido la santa obediencia al Señor.

Tuesday, September 14, 2010

El espíritu mexicano

No tenemos una representación moral del mundo precortesiano, sino sólo una visión fragmentaria, sin más valor que el que inspiran la curiosidad, la arqueología: un pasado absoluto. Nadie se encuentra ya dispuesto a sacrificar corazones humeantes en el ara de divinidades feroces, untándose los cabellos de sangre y danzando al son de leños huecos. Y mientras estas prácticas no sean aceptas –ni la interpretación de la vida que ellas suponen- no debemos engañarnos más ni perturbar a la gente con charlatanerías perniciosas: el espíritu mexicano está en el color que el agua latina, tal como ella llegó hasta nosotros, adquirió aquí, en nuestra casa, al correr durante tres siglos lamiendo las arcillas rojas de nuestro suelo.

Alfonso Reyes

El bicentenario nos ha colocado frente al espejo límpido de la historia, como mexicanos es inevitable repensar nuestra identidad, investigar nuestra esencia que permite a Reyes hablar del 'espíritu mexicano'. No es tarea fácil pues nuestro pueblo cósmico rebasa fronteras raciales, culturales y lingüísticas, incluso territoriales (todo una nación en el exilio: los mexicanos en USA).

Thursday, August 19, 2010

Carta a Soledad Loaeza

Sepulcros blanqueados, por Soledad Loaeza (Publicado hoy en La Jornada).

Un juez federal condenó al Comité Nacional Provida a pagar al gobierno de la República 22 millones de pesos de un total de 34 que recibió el sexenio pasado para apoyar sus actividades de protección de la vida, y de ayuda a la mujer. Se comprobó que esta asociación –que es una organización de laicos que depende de la autoridad de la Iglesia católica– desvió esos dineros en beneficio personal de sus miembros, pues para comprobar sus gastos Provida entregó facturas apócrifas que emitieron empresas ficticias. Así concluyó una investigación que se inició en abril de 2005, cuando la Secretaría de la Función Pública determinó que funcionarios de la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública (APBP), órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, no habían cumplido con su obligación de supervisar los gastos de Provida.

Según la SFP, en lugar de gastar los recursos que le fueron destinados, gracias en buena medida a las presiones del entonces diputado Luis Pazos, en los fines que justifican su existencia, el Comité Nacional Provida los dilapidó en la compra de plumas Cartier, tangas y ropa para caballero. Además de la multa que se les ha impuesto podría sugerirse un cambio de nombre. ¿Qué les parece: Comité Nacional Probuenavida? La denuncia de la corrupción de Provida se añade a los problemas recientes que ha tenido que enfrentar la Iglesia, provocados por los abusos cometidos por sacerdotes en contra de niños que estaban bajo su cuidado. Por esa razón resulta increíble que algunos obispos mexicanos hayan elegido estos momentos tan graves para la Iglesia católica en todo el mundo, para lanzarse contra disposiciones legales –el matrimonio entre personas del mismo sexo y el derecho de estas parejas a adoptar niños– que, según ellos, son un ataque directo a la familia y a la inocencia infantil. ¿Y no fue eso lo que hizo Marcial Maciel?

La metáfora de los sepulcros blanqueados a que hace referencia el título de este artículo fue la expresión que utilizó Jesús –según el Evangelio según san Mateo– para señalar a los fariseos, cuya apariencia suntuosa ocultaba podredumbre. Sepulcro blanqueado es sinónimo de corrupción y de hipocresía, y hoy parece perfectamente aplicable a autoridades católicas que solapan comportamientos ilícitos, como el desvío de recursos públicos, fraudes millonarios de algún connotado miembro del clero o, peor aún, la pederastia. Ahora que conocemos la historia de Marcial Maciel nada parece más hipócrita que el escándalo que hacen los obispos mexicanos, que bien conocían sus tropelías, para presentarse como defensores morales de la sociedad.

La erosión de la autoridad moral de la Iglesia católica ha sido una de las consecuencias más graves de los escándalos que ha provocado el conocimiento de las duplicidades y de los vicios de Maciel. De suerte que cuando cardenales y portavoces del Episcopado se lanzan contra la Suprema Corte de Justicia para descalificar sus decisiones, es inevitable preguntarle: ¿y tú con qué autoridad hablas, si uno de tus grandes santones fue un corruptor de menores, drogadicto, comerciante de favores celestiales y defraudador profesional?

Las vulgares y agresivas expresiones del cardenal Juan Sandoval Íñiguez contra los ministros, los homosexuales y el jefe de Gobierno de la capital también ponen en evidencia que los seminarios en los que se forman las sacerdotes no escapan a la catástrofe educativa del país. Contrariamente a lo que ocurría en el pasado, los sacerdotes mexicanos hoy no son hombres ilustrados ni doctos, sino que se comportan exactamente igual que el lamentable líder universitario que fue El Mosh, de triste memoria. Las declaraciones del cardenal revelan tanta imprudencia como falta de vocabulario e incapacidad de argumentación. Acusar a los ministros de la Corte de que fueron maiceados traiciona principios de la Iglesia y mandamientos como el de no levantarás falso testimonio, y en tanto no pruebe con evidencia material firme su dicho, aquel de que Marcelo Ebrard pagó a los ministros para que votaran a favor de la constitucionalidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo, su acusación sólo será una calumnia. Además, con el antecedente de Maciel y de la enconada defensa que hizo de él en el pasado, ¿quién le va a creer a Sandoval?


Ilustre señora, le escribe un ferviente admirador suyo, que en otros días degustó de sus palabras con la calma y el consuelo de quien contempla un paisaje de mar. Pero hoy con esa misma lengua tan elegante, docta y refinada, he sido acribillado hasta lo más profundo de mi corazón: he leído su artículo "Sepulcros blanqueados".

Mi Madre misma, la Iglesia, a quien debo cuántos trabajos y desvelos, cuántas alegrías y logros, hoy la miro pisoteada por la inteligencia de usted, educada dama que además lleva el nombre de mi más amada advocación mariana: Nuestra Señora de la Soledad.

El arzobispo generalizó y -sin matices ni precisones, como echando habladas- culpó a toda la corte, involucró a Ebrard y hasta ofendió a las personas homosexuales. Pero me pregunto si será muy diferente lo que ha hecho usted con su artículo, donde generaliza su diatriba contra "la Iglesia Católica" y con ello se lleva un mundo tan vasto como complejo, yo incluido, lo mismo que los monjes trapenses o benedictinos, carmelitas o dominicos y cuántas órdenes más, o las religiosas que por gracia de Dios -o por qué otro misterio- sí se desviven por mejorar las condiciones de los más vulnerables (aunque no sea el total de las religiosas), el monaguillo que roza el éxtasis con sus cantos espirituales, o el pobre artesano indígena que talla con paciente y diligente devoción el santo para la parroquia, o el catequista que sinceramente quiere el mejor futuro para los niños que educa. Es decir, barre con los sentimientos de todo tipo de personas que sí ven en su Iglesia, a su Madre y Maestra.

Con esto no ignoro que desde el principio, la Iglesia visible ha tenido como miembros personas de muy diferente estatura moral: mire que ya desde el primer cuerpo apostólico, de doce había un traidor, si hoy somos cientos y cientos de miles, ¿cuántos farsantes y malhechores no tendremos entre nosotros?

Sé que para ud. mi voz no tiene autoridad, puesto que yo también soy la Iglesia y comparto mis creencias con Sandoval a favor de la vida, la familia y la infancia -y no creo en el aborto, ni en los matrimonios no heterosexuales. Mi voz como la de toda la Iglesia, según usted se ha erosionado. Con todo, la invito ahora a que trate de releer sus líneas, tan agrias, dirigidas a mí y a tantos que somos la Iglesia:
"¿y tú con qué autoridad hablas, si uno de tus grandes santones fue un corruptor de menores, drogadicto, comerciante de favores celestiales y defraudador profesional?".
Me pregunto si aquello de "santones" realmente es menos ofensivo que decir "maricones", cierto que el segundo es más vulgar que el primero, pero la intención de insultar o rebajar es la misma: ¿me pregunto qué otros grandes santones tenemos en el seno de nuestra casa, según usted, la ambigüedad y sequedad de su redacción hasta podría sugerir que es una referencia a los santos y beatos de nuestra fe? Por si fuera poco, tenemos -yo o Sandoval como el resto de la grey- que cargar con los pecados de Maciel o de Mel Gibson, y de tantos más que ni conocimos en vida, ni conoceremos. Como si no tuviéramos suficiente con nuestros propios pecados.

En fin, que más puedo decir ante su acusación tan acaba, estimada señora, si es verdad que no hemos logrado ser totalmente congruentes con las palabras de Jesuscristo, no hemos quedado tan cortos. Por eso siempre le he dado la razón a Chesterton: la Iglesia, más que un club de santos, es un hospital de pecadores.


Sunday, August 08, 2010

Santo Domingo de Guzmán

No se explica la vida cultural de Oaxaca sin la influencia decisiva, sin la impronta de la Orden de los Predicadores. Estos frailes, animados en su misión por la inspiración de un hombre magnífico, Santo Domingo de Guzmán, esparcieron la Palabra en el Nuevo Mundo. De modo que el santo fundador -y su rosario- educaron las tierras oaxaqueñas a través de la obra sin descanso de sus canes divinos: los frailes dominicos.

Templo de Santo Domingo
Fachada del templo de Santo Domingo de Guzmán en la ciudad de Oaxaca, Oax., México.

Santa María
Imagen de Nuestra Señora en el techo de la entrada del templo de Santo Domingo. Oaxaca, México.

Techo del templo de Santo Domingo
Techo del templo de Santo Domingo de Guzmán. Oaxaca, México.

Templo de Santo Domingo
Fachada del templo de Santo Domingo de Guzmán en la ciudad de Oaxaca, Oax., México.

Sunday, July 25, 2010

Cómo sería Santiago según de Prada

CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 24 de julio de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que presenta en la última edición en español de "L'Osservatore Romano", semanario de la Santa Sede en este idioma, el escritor y articulista Juan Manuel de Prada.

¿Cómo sería Santiago, el hijo de Zebedeo y Salomé, a quien los evangelistas siempre sitúan en lugar destacado en las listas de los Doce, y a quien Jesús mismo quiso a su lado, junto a Pedro y a su hermano Juan, en alguno de los momentos más significativos de su existencia terrena? Hubo de ser, sin duda, un hombre exaltado y ardoroso, propenso a la cólera, a quien imaginamos cogiéndose unos cabreos de órdago cuando, después de una dura jornada en el lago Tiberíades, volviese de vacío a Betsaida. Más de una vez lanzaría airado maldiciones a los peces remisos a caer en sus redes; más de una vez los amenazaría con arrojar sobre ellos el "fuego del cielo", que es lo que también quiso arrojar sobre los inhospitalarios samaritanos cuando, después de la Transfiguración, Jesús lo manda por delante, junto a su hermano Juan, para buscar dónde pasar la noche. Podemos imaginarnos a Santiago, exhausto y hambriento, echando pestes de los samaritanos, y a Jesús reprendiéndolo: "Menos lobos, hijo del trueno, menos lobos...". Porque así, "hijos del trueno", era como llamaba Jesús a Santiago y a Juan; en donde se demuestra que los Zebedeos eran hombres bragados y poco mansos. Alguna razón tenía, sin embargo, Santiago, para llevarse ese berrinche. ¿Cómo osaban esos zarrapastrosos samaritanos negarle pan y posada a un hombre que acababa de ver el cuerpo de Cristo traspasado de luz y rezumando gozo y belleza en el monte Tabor? Aquella Transfiguración no la había realizado el Señor ante las multitudes, ni siquiera ante los Doce, sino tan sólo en presencia de Pedro, de Juan y de él mismo. Seis días antes, Jesús había instituido en Cesarea el Primado de Pedro; seis días antes, Jesús había anunciado su Pasión y había dicho a los Apóstoles que, para salvarse, había que "negarse a sí mismo" y tomar la cruz. Y, puesto que tal revelación tuvo sin duda que conturbar a los pobres Apóstoles, Cristo toma a tres de ellos y, para hacerles más llevadero y tragable el escándalo de la Pasión, les permite vislumbrar la gloria divina, como un "relámpago" premonitorio de la Resurrección. Santiago había visto a su Maestro en coloquio con Elías y con Moisés; y, aunque no había entendido muy bien de lo que hablaban, Jesús le había ordenado que no lo contase a nadie hasta que "el Hijo del hombre resucite de ente los muertos". Santiago, pues, sabe que Jesús va a resucitar; sabe que le ha sido concedido el don de vislumbrar esa gloria que se avecina... pero no ha entendido el sentido del milagro que acaba de presenciar, no ha entendido que sin cruz no hay Resurrección. Podemos imaginarlo confabulando con su hermano: "Jesús nos ha confiado que va a resucitar de entre los muertos. Y Jesús ha querido que tú y yo veamos anticipadamente su gloria. Ergo tenemos derecho a que se nos guarde un lugar preferente en su gloria, uno a la derecha y otro a la izquierda de su trono". Y allá que se van, los hijos del trueno, en comisión petitoria, a reclamar ese derecho.


El Evangelio de Mateo -a diferencia del de Marcos-introduce en este episodio una precisión muy sabrosa y psicológicamente plausible. ¡Resulta que los bravucones Zebedeos, los hermanos tonantes, echan mano de su madre Salomé para que les haga de intermediaria ante Jesús! Y es la madre la que solicita a Jesús que sus dos hijos tengan un lugar de privilegio en el Reino: uno a su derecha y otro a su izquierda, como validos o chambelanes en una corte palaciega. Aquí no podemos por menos que imaginarnos a Jesús soltando una carcajada. "¡Vaya con los hermanos vociferantes y airados! -pensaría--. Son unos tíos con toda la barba, pero se escudan en su mamá para que sus ambiciones resulten menos descaradas, para que su apetito de honores quede atemperado, mitigado, hermoseado por la solicitud materna". Santiago y Juan actúan como los postulantes maquinadores en busca de enchufe, que en lugar de presentar su candidatura a pecho descubierto recurren a intermediarios; y ya se sabe que no hay mejor intermediario que la madre propia, que es quien mejor y con mayor sentimiento resalta las prendas del postulante, ablandando el corazón del que tiene potestad para adjudicar cargos o repartir mercedes. Pero a los bravucones Zebedeos no les valió en esta ocasión la triquiñuela: "El que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos". Y por si aún no les hubiese quedado claro en que consistía eso de ser "esclavo de todos", Jesús vuelve a elegir a los "hijos del trueno", junto a Pedro, para que presencien su oración agónica en el huerto de Getsemaní. Jesús se hace obediente hasta la muerte; y, viéndolo humillado y sufriente, al fin Santiago podrá entender que la gloria que él pudo vislumbrar en el monte Tabor no se alcanza encaramado en un trono, sino colgado de un madero. Santiago ya está preparado para entender aquel largo sermón con que Jesús se había despedido de sus discípulos: "El siervo no es más que su maestro. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros". Y también está preparado para entender las dos formas más pavorosas de persecución: primero la persecución desde dentro ("os expulsarán de las sinagogas"); y después desde fuera ("E incluso llegará la hora en que os matarán y pensarán que con eso hacen un servicio a Dios"). Lo que Jesús predijo se cumplió; todos los Apóstoles fueron expulsados de la sinagoga y después murieron mártires, con la única excepción de Juan, el hermano de Santiago, que murió longevo y en la cama, aunque desde luego también fue mártir, porque lo echaron a una caldera hirviendo en tiempos de Domiciano, de la que salió milagrosamente ileso, y luego fue condenado a las minas de Patmos, que eran un suplicio peor que la muerte. Santiago, el otro hijo del trueno, fue decapitado por orden de Herodes Agripa, allá por el año 40, en Jerusalén, donde empezó a predicar el Evangelio inmediatamente después de la ascensión de Cristo. El hijo del trueno no maldijo entonces a sus ejecutores, ni los amenazó con el "fuego del cielo", ni reclamó en el trance de la muerte un lugar preferente al lado del trono: y es que había entendido que para gozar de aquella gloria que Jesús le permitió vislumbrar en la cima del monte Tabor había que "dar la vida como rescate por muchos".


A España no sabemos a ciencia cierta si vino Santiago. Pero la Tradición así nos lo enseña desde tiempos inmemoriales; y la Tradición dice verdad, pues nunca hubo pueblo tan impetuoso y a la vez sufrido como el español. Y ese ímpetu que, corregido en la escuela del sufrimiento, no se disipa en bravuconería y aspaviento vano, sino que sabe hacerse paciente en la adversidad sólo lo pudimos aprender los españoles de aquel hijo del trueno que contempló anticipadamente la gloria de Cristo y que, al fin, aprendió que para alcanzar la gloria hay primero que apurar el cáliz del dolor.

Fuente: Zenit

Friday, July 16, 2010

Simon Stock

Nacido en el condado de Kent, Inglaterra, en 1165, murió en el monasterio carmelita de Burdeos, Francia, el 16 de mayo de 1265. Por su origen inglés se le llama también Simon Anglus.

Se dice que desde los 12 años comenzó a vivir como un ermitaño en el hueco de un roble y que después se convirtió en predicador itinerante hasta que entró en la orden de los carmelitas, recién llegada a Inglaterra. Según la misma tradición fue como carmelita a Roma y de allí al Monte Carmelo donde pasó varios años. Todo lo que hay de cierto históricamente es que en 1247 fue elegido como sexto general de los carmelitas, sucesor de Alan, en el primer capítulo celebrado en Aylesford, Inglaterra. A pesar de su avanzada edad mostró notable energía e hizo mucho en beneficio de la Orden, de manera que es considerado el más celebrado de sus generales. Mientras ocupó el cargo, la orden se expandió por el sur y oeste de Europa, especialmente en Inglaterra, sobre todo porque fundó casas en las ciudades con universidad, como en 1248 en Cambridge, en 1253 en Oxford, en 1260 en Paris y Bolonia. Esta acción fue de la más grande importancia tanto para el crecimiento de la institución como para el aprendizaje de los miembros jóvenes.

Simón logró ganarse la aprobación temporal del Papa Inocencio IV para la regla alterada de la orden, que se había adaptado a las condiciones europeas. Sin embargo la orden fue oprimida y estaba aún luchando para ser aceptada, ya consiguiendo el consentimiento del clero secular o la tolerancia de las otras órdenes. En estas condiciones, como relata Guillermo de Sanvico (poco después de 1291), los monjes rogaban a su patrona la Santísima Virgen. “Y la Virgen María reveló a su prior que debían dirigirse sin miedo al Papa Inocencio, porque recibirían el remedio para sus dificultades”. El prior siguió el consejo de la Virgen y la orden recibió una bula o carta de protección de Inocencio IV contra esas molestias. Es un hecho histórico que Inocencio IV emitió esa carta papal para los Carmelitas, fechada el 13 de enero de 1252 en Perugia.

Escritores Carmelitas posteriores dan más detalles de aquella visión y revelación. Johannes Grossi escribió su "Viridarium" alrededor del 1430 donde relata que la Madre de Dios se apareció a Simón Stock con el escapulario de la orden en su mano y se lo entregó con las siguientes palabras: "Hoc erit tibi et cunctis Carmelitis privilegium, in hoc habitu moriens salvabitur" (Este será el privilegio para ti y para todos los carmelitas, que todo el que muera con este hábito, se salvará) Debido a este gran privilegio, muchos ingleses distinguidos, tales como el rey Eduardo II; Enrique, duque de Lancaster y muchos otros de la nobleza llevaban secretamente ( clam portaverunt ) el escapulario carmelita bajo su ropa y murieron con él. En la narración de Grossi, sin embargo, es escapulario de la Orden significa el hábito de los carmelitas y no el pequeño escapulario carmelita. Como sucedía con las costumbres medievales entre otras órdenes, los carmelitas dieron su hábito o al menos su escapulario a sus benefactores y amigos de alto rango para que pudieran disfrutar del privilegio aparentemente unido a su hábito o escapulario por la Virgen María. Es posible que los carmelitas mismos de aquel período llevaran su escapulario por la noche, en un formato más pequeño, como lo llevaban más tarde y actualmente, es decir, en forma del escapulario de la tercera orden. Si esto es así, podían entregar ese escapulario a los laicos.

En fecha posterior, probablemente no hasta el siglo dieciséis, en vez del escapulario de la Orden, se entregaba un escapulario más pequeño como símbolo de la hermandad del escapulario. Hoy la hermandad considera esto como su privilegio principal, que deben a San Simón Stock, que el que muera con el escapulario no se pierda para la eternidad. Así, el principal privilegio y toda la historia del pequeño escapulario carmelita está relacionada con el nombre de San Simón Stock. No hay dificultad en conceder que la narración de Grossi, arriba descrita, y la tradición carmelita son dignas de crédito aunque no tengan el valor completo de las pruebas históricas (ver: Escapulario de Nuestra Señora del Carmen ).

Las Antífonas "Flos Carmeli" y "Ave Stella Matutina", que él escribió y que han sido incorporadas al Breviario de los Carmelitas Calzados, muestran que Simón se distinguía por una especial veneración y amor a la Virgen. Además de las antífonas, se le han atribuido incorrectamente otras obras. Las primeras narraciones biográficas de Simón Stock pertenecen al año 1430, pero no son completamente fiables. Sin embargo él no fue venerado como santo en su tiempo ya su fiesta no se incluyó en los libros corales del monasterio de Burdeos hasta 1435. Se introdujo antes de 1458 en Irlanda, probablemente al mismo tiempo en Inglaterra. Su celebración en toda la Orden se introdujo por un decreto del capítulo general de 1564.

Joseph Hilgers (Traducido por Pedro Royo, ver Stock en EC )

Friday, July 09, 2010

Poética de Poetas

Apelo aquí a los dones del Espíritu Santo: el amor, el temor de Dios, la inteligencia, la ciencia, la fortaleza y el designio. ¿Qué se diría de una obra donde se reconocieran huellas de estos dones? El arte europeo, nuestro arte, es el de la era cristiana hecho por cristianos. Quienes realizarán el mejor arte son los mejores cristianos, si poseen la inteligencia del Espíritu Santo que consiste en sangre fría y amor. No considero arte cristiano ni el odio de León Bloy, ni las mezquinas sensaciones de Huysmans, ni las lindezas precisas de Verlaine, ni las fanfarronadas de Barbey. Si Jammes y Claudel son artistas cristianos, no es a causa de su devoción denotada y destacada. Por ello, no creo necesario hablar de Dios y de la Santa Misa para ser un artista cristiano; Picasso, Reverdy y el aduanero Rousseau son más cristianos que Maurice Denis, y Racine, que puso en verso a persar de sí mismo la prosa cristiana de sus maestros, es no menos artista cristiano que Bossuet. El siglo XVII literario es enteramente cristiano, incluso cuando es ateo: la fuerza, la renuncia, la obediencia, el orden, la humildad, la pobreza de espíritu, la sobriedad, la castidad, el respeto, son a la vez virtudes estéticas y virtudes cristianas. La renuncia arrebata al detalle las bellezas en beneficio del conjunto (¿de verdad se creería que Racine no era capaz de ser tan artista como los Goncourt?). La obediencia, al conceder respeto a las reglas, valora lo que se aplaza, y al hacerlo afina el gusto público. El orden es la composición, matriz de la Belleza absoluta; la humildad reconduce la inteligencia del escritor a su verdad, la pobreza de espíritu es la simplicidad sin la cual nada es bello, la sobriedad es el desdeño del ornamento, la castidad impide el extravío que ha podrido por lo menos doso siglos de arte, el respeto es el conocimiento del valor de las palabras, de los sentimientos, de los hombres y la delicadeza en el desempeño de lo humano y de lo que es el arte. El celo es la aplicación. Sólo por la excepcionalidad de una vocación el apostolado es una virtud cristiana, jamás una virtud estética. Hace cien años que las influencias paganas estropean el arte, las virtudes cristianas de algunos artistas los afianzan en contra de los bárbaros. Las obras modernas son obras bárbaras sólo cuando proceden de artistas bárbaros; por mi parte les exijo virtudes cristianas.

Quizá el arte sea la cristalización de la verdad, pero la poesía, como la música, están por encima del arte.

Hay algo en mí que exige más que acordes, así sean falsos, más que colores, así sean discordantes, más que palabras, así sean neologismos, y no es el sentimiento ni la inteligencia: es una necesidad de locura armoniosa, una exquisita necesidad de verdadero lirismo que muy rara vez queda satisfecha, y no por cualquier autor... salvo los poetas de nuestro tiempo.

Un cuadro es el alma del pintor en el momentoando de su pintura. Aun falta que el alma del pintor haya estado libre de obstáculos cuando trabajaba. Mientras más altamente situada, más serena, pura, lírica y sobre todo musical sea el alma, más bello será el cuadro.

Poeta, talla tu diamante. Tállalo antes de trabajar.

Max Jacob

Friday, July 02, 2010

La viña del Carmelo

Déjanos, Amado mío,
ir a la viña.
Ven, por la mañana temprano
queremos quedar en silencio;
si la viña florece,
si da fruto,
si la vida está candente,
la vid permanece fresca.

Ven a las alturas celestes,
tú, Madre Santa,
conduce tu viña
hacia el Amado.
Rocío y lluvia regala
su dulce mano.

Sol caliente envía
Él, a la tierra del Carmelo.

También a las más pequeñas cepas
nuevas por primera vez acodadas,
les regaló vida del Cielo,
plenitud de gracia.
Fieles viñadores rodrigan
sus débiles fuerzas,
las protegen del enemigo
que en la oscuridad se afana.

¡Recompensa, Madre Santa,
de tus viñadores el cansancio!
Con la celestial corona
espérales festivamente.
Ninguna de estas cepas
abandones al fuego.
Conduce a la vida eterna
todo joven sarmiento.


Edith Stein


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Thursday, June 17, 2010

Capilla Sixtina


A mi hija Fátima también le fascinó, no sólo por la belleza misma de la capilla, también porque podía desplazarse con facilidad con las flechas del teclado, fue su primera experiencia importante respecto a la virtualidad interactiva de internet, supongo.

Ya se imaginarán cuántas preguntas tuve que responder...

Wednesday, June 16, 2010

El Mundial

La revista Humanitas ha publicado un hallazgo interesantísimo dentro de la vasta obra de Ratzinger: una reflexión sobre el Mundial y su repercusión increíble para millones de personas. Muy pertinente resulta este texto en el marco de Sudáfrica 2010: no podemos dejar de pensar y repensar la vida humana, aun en aquellos aspectos que podrían parecer menos serios, hasta triviales, como sucede con el juego.

Ignoro la precisión del dato, pero se dice que hasta uno de cada cinco personas del globo terráqueo llegan a estar reunidas frente a las pantallas en partidos importantes como la inauguración o la final: 1,200 millones de almas fascinadas por este juego magnífico, que merece el título de "rey de los deportes", aunque los norteamericanos insistan en atribuir tal dignidad al Baseball. Además de su espectacularidad y brillo, el fútbol soccer ha demostrado ser también, el juego más democrático, pues basta una naranja para practicarlo, como sucedió con Pelé.



EL JUEGO Y LA VIDA:
SOBRE EL CAMPEONATO MUNDIAL DE FUTBOL

Texto publicado en 1985 como parte del libro Suchen, was droben ist
del entonces arzobispo de München, Mons. Joseph Ratzinger. *


"Con su periodicidad de cuatro años, el Campeonato Mundial de Fútbol demuestra ser un acontecimiento que cautiva a cientos de millones de personas. No hay casi ningún otro acontecimiento en la tierra que alcance una repercusión de vastedad semejante. Lo que demuestra que con ello está tocándose algo radicalmente humano, y cabe preguntarse dónde se encuentra el fundamento de este poder en juego.

El pesimista dirá que es lo mismo que en la antigua Roma. La consigna de las masas rezaba panem et circenses, pan y circo. Pan y juegos son, mal que nos pese, el contenido vital de una sociedad decadente que no conoce ya objetivos más elevados. Pero aun cuando se aceptara este juicio, no sería en modo alguno suficiente.

Cabría preguntar todavía: ¿en qué estriba la fascinación del juego como para que llegue a ocupar un lugar de igual importancia que el pan? Con la vista puesta en la antigua Roma podría responderse de nuevo que el grito de pan y circo es propiamente la expresión del anhelo por la vida del paraíso, por una vida de satisfacción sin fatigas y de libertad plenamente realizada. En efecto, este es, en última instancia, el contenido del concepto de juego: un quehacer del todo libre, sin objetivo y sin obligación, y un quehacer que, además, tensa y emplea todas las fuerzas del ser humano.

En este sentido, el juego sería entonces una suerte de intento de regreso al paraíso: salir de la esclavizante seriedad de la vida cotidiana y de sus cuidados por la vida a la seriedad libre de lo que no necesariamente tiene que ser y que, justamente por eso, es bello. Frente a ello, el juego trasciende en cierto sentido la vida cotidiana; pero, sobre todo en el niño, tiene aun antes otro carácter: es una ejercitación para la vida, simboliza la vida misma y, por decirlo así, la adelanta en una forma plasmada con libertad.

Según mi parecer, la fascinación del fútbol estriba esencialmente en que reúne esos dos aspectos de forma muy convincente. Obliga al hombre ante todo a disciplinarse, de modo que, por el entrenamiento, adquiera la disposición sobre sí mismo, por tal disposición superioridad, y por la superioridad libertad. Pero después le enseña también la cooperación disciplinada: como juego de equipo, el fútbol lo obliga a un ordenamiento de lo propio dentro del conjunto. Une a través del objetivo común; el éxito y el fracaso de cada uno están cifrados en el éxito y el fracaso del conjunto. Finalmente, el fútbol enseña un enfrentamiento limpio en que la regla común a la que el juego se somete sigue siendo lo que une y vincula aun en la posición de adversarios y, además, la libertad de lo lúdico, cuando se desarrolla correctamente, hace que la seriedad del enfrentamiento vuelva a resolverse y desemboque en la libertad del partido finalizado. En calidad de espectadores, los hombres se identifican con el juego y con los jugadores y, de ese modo, participan de la comunidad del propio equipo, del enfrentamiento con el otro, así como de la seriedad y de la libertad del juego: los jugadores pasan a ser símbolos de la propia vida. Eso mismo actúa retroactivamente sobre ellos: saben, en efecto, que las personas se ven representadas y confirmadas a sí mismas en ellos.

Naturalmente, todo esto puede pervertirse por un espíritu comercial que somete todo eso a la sombría seriedad del dinero, y el juego deja de ser tal para transformarse en una industria que suscita un mundo de apariencia de dimensiones horrorosas. Pero hasta ese mismo mundo de apariencia no podría subsistir si no existiese la base positiva que subyace al juego: el ejercicio preparatorio para la vida y la trascendencia de la vida hacia el paraíso perdido. No obstante, en ambas cosas hay que buscar una disciplina de la libertad; en la vinculación a la regla, ejercitar la acción conjunta, el enfrentamiento y el valerse por sí mismo. Si consideramos todo esto, tal vez podríamos aprender de nuevo la vida a partir del juego. En efecto: en él se hace visible algo fundamental: no sólo de pan vive el hombre; más aún: el mundo del pan es en definitiva sólo el estadio preliminar de lo propiamente humano, del mundo de la libertad. Pero la libertad vive de la regla, de la disciplina que aprende el actuar conjunto y el correcto enfrentamiento, el ser independiente del éxito exterior y de la arbitrariedad, y de ese modo llega a ser verdaderamente libre. El juego, una vida: si profundizamos, el fenómeno de un mundo entusiasmado por el fútbol podrá ofrecernos más que un mero entretenimiento."



Monday, May 31, 2010

O su etéreo trol

Unía en sus monstruos posmodernos extraños versos, collages delirantes:
juntaba la porfía, los kilobytes, el psilocybe y los esternocleidomastoideos,
pervivían ahí mismo yuntas de bueyes con nihilistas y distantes kamikazes,
por eso le aplaudían, por su extravagancia digna de un artista neoyorquino,
por eso lucía su ego con descaro, sus fans todo aguantaban, aun con gozo:
aun su puercoespín epistemológico con aires de entropía y deconstrucción
o su etéreo y estúpido trol que ditirámbico y saltarín se dice el Poneletras…

Sunday, May 23, 2010

El quincuagésimo día

"En el principio era el Verbo", y hasta el final, un Dios-Palabra: comunicativo y comunitario.

El quincuagésimo día: milagro de comunicación, espíritu que se revela plenamente en cada lengua.

(Oraciones originalmente posteadas via Twitter el día de hoy)

Espíritu Santo

Thursday, May 20, 2010

Dalí en What's My Line?

Una joya de programa. Poco a poco, se torna en algo espontáneamente mágico, gracioso y surreal. No es frecuente mirar a un artista eterno como Dalí en un show televisivo.